Como afecta el coronavirus al mundo de las bodas.

EN TIEMPOS DIFÍCILES, MEJOR UNIDOS

Llevo horas intentando pensar las palabras más adecuadas y correctas para este post y aún así no consigo encontrarlas así que voy a expresar de la mejor manera que pueda lo que siento y como veo toda esta situación. Voy a intentar que tanto compañeros del sector como parejas veamos que este es un problema que nos afecta a TODOS por igual y es momento de empatizar y de arrimar el hombro. Y esto debería de ser sin excepciones.

La razón que me ha llevado escribir este post ha sido vivir una de las situaciones más desagradables que he vivido desde que me dedico a la fotografía de bodas que es tener un mal entendido con unos clientes a quienes les tengo aprecio y ver que no voy a poder estar en su boda. Creedme, es algo que no se lo deseo a nadie.

Son tiempos muy duros para todos, pero vuelvo a hacer hincapié en lo mismo, esta situación nos afecta a TODOS por igual. Lo primero que quiero hacer es un llamamiento a todos los proveedores del sector, es momento de dejar de pensar en «YO» y empezar a pensar en «NOSOTROS». Es momento de si una pareja se ve obligada a cambiar su fecha, unirnos y antes de ver ninguna opción ver las fechas posibles de todos los proveedores para que todos podamos cubrir esa boda que tanto queremos cubrir, porque (y esto va a dirigido a las parejas) nosotros queremos estar ahí y lo último que se nos pasa por la cabeza es no poder estar en vuestra boda.

A vosotros (parejas) os pedimos comprensión, somos muy conscientes de que sois los primeros perjudicados y que lo último que queréis es que vuestra boda se cambie de fecha, nosotros tampoco queremos eso. Y creo que por parte de todos los proveedores está habiendo un esfuerzo enorme para poder reubicar vuestra boda. Esto está llevando a que en muchas ocasiones va a haber gente trabajando durante 3 días seguidos (viernes, sábado y domingo.), incluso habrá quien le toque trabajar hasta 4 días seguidos con el agotamiento que eso conlleva pero queremos hacer todo por vosotros.

Y os pedimos comprensión porque si no ponemos todos de nuestra parte se van a generar situaciones muy desagradables. Nosotros entendemos y comprendemos que vuestra boda supone un gran esfuerzo económico para vosotros, pero os pedimos que entendáis que para nosotros también lo supone el no poder hacer vuestra boda y entre todos tenemos que ser consecuentes con las decisiones que tomemos e intentar buscar la mejor para todos. Pero sed conscientes de que para un profesional que no puede reubicar vuestra boda supone una gran perdida como también lo supone para vosotros. Os pedimos comprensión igual que nosotros la ofrecemos, os pedimos que cuando planteéis reubicar vuestra boda penséis en todos y cada uno de los profesionales involucrados de la misma manera que nosotros vamos a pensar en todas y cada una de las parejas que se están viendo afectadas por esta situación. Por eso creo que es tiempo de adaptarse, probablemente la nueva fecha no sea la que te guste, ya que es un rollo tener que mover tu boda pero piensa que al final lo importante es que podáis celebrar vuestra boda rodeados de vuestros amigos y familiares y nosotros solo queremos estar ahí.

Espero y deseo de corazón que todos entendamos esta situación, que habrá situaciones en las que un proveedor finalmente no pueda reubicar vuestra boda pero esta situación es ajena tanto a vosotros como a nosotros, nosotros vamos a intentar ofreceros soluciones y alternativas pero entended también que a veces no va a ser posible. Para un proveedor, no realizar una boda supone una gran perdida, si a esto le sumamos que pueden ser varias las bodas perdidas la bola cada vez se hace más grande y supone un problema real. Hay situaciones que se nos escapan a todos de las manos y toca ponerse en lugar de los demás y no solo en el de uno mismo.

Toca remar todos a una, sin distinciones.

Un saludo y espero que de alguna manera todos entendamos la magnitud de este problema que no es ni solo de los proveedores ni solo de las parejas, es, y vuelvo a repetir, de TODOS.